Branding de marca

El branding se puede definir como el proceso de construcción de una marca. En este sentido se puede considerar a la marca como un “ser vivo”. La marca en sí lleva asociados a ella unos valores que son construidos de una manera continua que implica de manera directa un desarrollo de la personalidad de la marca.

Se busca dar peso y mostrar todas las cualidades que tiene la marca en sí para que el cliente pueda conocer los valores y visión que la marca tiene y que le sirve para diferenciarse de otras.

La diferenciación en el mercado en estos momentos es de capital importancia, ya que implica de una manera directa la propia existencia de la marca porque si no la marca puede llegar a no distinguirse de las otras y de esta manera tener una existencia plana donde al final no se llegan a conseguir los objetivos marcados, como por ejemplo estar en la cabeza de nuestro público.

Esta identidad que se construye día a día hay que hacerla de una manera coherente con los valores que tenemos y que queremos resaltar como marca. Por ejemplo de nada me vale cantar las virtudes de valores relacionados con el medioambiente y no ser honesto en los procesos que se siguen para conseguir el producto. Como se suele decir se caza antes a un mentiroso que a un cojo, por esta razón hay que ser transparentes con nuestro público y guardar una relación lógica  y consecuente con los valores que queremos destacar.

Como bien es sabido la identidad de la marca se puede demostrar de muchas maneras, desde el logotipo propio de la marca hasta su tipografía o los propios colores corporativos de la propia marca. De esta manera no se realiza ninguna estrategia de branding si no está bien pensada y desarrollada para la marca.

En este sentido hay que ser consientes y estar muy atentos ya que a día de hoy los distintos escenarios que tiene una marca han de estar controlados. Esta diferencia en los medios para transmitir el mensaje debe de ir acorde en todos sus puntos de la marca y expresar de esta manera cómo queremos ser vistos

En el branding tenemos que hacernos preguntas, por ejemplo ¿Quiénes somos? o ¿Cómo nos ve nuestro público? ¿Cómo queremos que nos vea? y una pregunta que consideramos de especial importancia sería ¿Dónde queremos llegar? Al preguntarnos este tipo de cuestiones podemos saber qué tipo de estrategia debemos adoptar marcando de una manera clara todos los puntos que podemos mejorar para llegar a la meta que nos planteamos como marca.

De esta modo podremos establecer un camino claro que realizando las diferentes tácticas que nos irán acercando más a donde queremos llegar. En este sentido debemos ser conscientes de quiénes somos y cuáles son las acciones que más nos sitúan en la línea que hemos decidido seguir. Lo que queremos decir con esto es que pese a estar en el mismo escenario que un marca reconocida no debemos copiar las acciones que esta marca tiene en su desarrollo, sino que tendremos que elaborar las nuestras propias en función a los objetivos realista que planteamos.

Así veremos que este ejercicio de construcción de la marca no solo se reduce a grandes y conocidas marcas, sino que vale para todas ya que al final lo que se intenta es diferenciarse de las demás marcas y poder estar presente en el horizonte de nuestro público.

Debido a la repercusión que tienen este tipo de acciones con respecto a una marca, es aconsejable dejarse guiar por expertos en la materia, ya que de esta manera podemos dar los pasos de una manera firme y segura e incluso que los imprevistos puedan ser solucionados de una manera rápida y eficaz.

Existen diferentes agencias y consultorías que están especializadas en este tipo de estrategias, ya que no significa solamente vender sino que hay objetivos más sutiles detrás de todas las acciones realizadas .El branding sigue resultando una herramienta de posicionamiento indispensable en estos días en los que el público esta abrumado por tantas marcas como existen en el mercado

¡¡La comunicación no solo es algo de las grandes marcas!!