Toda estrategia de marketing conlleva una inversión. Que esta sea rentable depende, entre otras cosas, de cómo apliques el geomarketing.

 

Geomarketing cómo aplicarlo y sus beneficios

Tal y como se conoce el marketing digital hoy en día, está claro que la localización de las personas es pieza fundamental en casi cualquier estrategia a seguir.

A toda empresa interesada en aplicar un marketing efectivo le interesa conocer variables como ¿dónde viven mis clientes?, ¿a dónde van? ó ¿dónde compran?

Y es que, en un alto porcentaje, es posible responder a estas preguntas conociendo ciertos aspectos geográficos de nuestro público objetivo.

La disciplina del geomarketing aporta a la empresa información que se está volviendo imprescindible para la toma de decisiones.

Esta toma de decisiones puede ir desde el desarrollo y aplicación de una estrategia de marketing, tanto online como offline a la elección de un emplazamiento para la apertura de un negocio.

A pesar de que su origen se remonta a los años 70, el concepto de geomarketing ha ido variando según las necesidades de adaptación en el tiempo.

Hoy en día, podemos decir que el geomarketing es la combinación de un Big Data creativo con unos instrumentos gráficos y un trabajo de tratamiento de la información por parte de un investigador que generarán un conocimiento que aportará un valor añadido a la empresa a la hora de desarrollar una buena estrategia de marketing.

Si bien es cierto que a las empresas no sólo les interesan datos geográficos de sus potenciales clientes.

Por ejemplo, aspectos como los datos demográficos o de comportamiento ante el consumo son muy interesantes de cara a elaborar una buena segmentación y poder aplicar un marketing más personalizado.

En esta línea, la tendencia actual ya no es la aplicación de un marketing masivo, sino personalizar todo lo posible cualquier campaña de marketing que nuestra empresa quiera lanzar.

Para ello, las técnicas del geomarketing son realmente fructíferas e interesantes.

Cómo plantear un buen marketing geográfico o geomarketing en nuestra empresa

Hay que partir de una base clara: los territorios no son homogéneos.

Por ello, el comportamiento de los clientes hacia un mismo producto o servicio variará de unas zonas geográficas a otras.

No obstante, la tendencia de comportamiento entre personas que comparten entorno geográfico suele ser similar.

Por ello, todas las campañas que lancemos deben ir personalizadas, adaptándose al público al que van dirigidas según la zona geográfica, entre otras cosas.

Es decir, lanzar una campaña agresiva de aparatos de aire acondicionado puede ser crucial en el sur de España.

En cambio, parece que por el momento realizarla en Asturias o Galicia puede ser una pérdida dinero y de tiempo.

Dónde localizar la información necesaria

Las fuentes de búsqueda de información se pueden agrupar en dos principalmente: datos internos de la empresa y datos externos.

Datos internos de la empresa útiles para el geomarketing

Toda la información que se incluya en ficheros propiedad de la empresa puede tratarse como los más interesantes para esta técnica del geomarketing.

Hay que tener en cuenta, que la información que nos trasladan nuestros clientes debería ser más verídica que cualquier fuente externa.

Información como sus datos personales puede ser clave para una campaña de fidelización de clientes, por ejemplo.

Datos externos y fuentes

Por otro lado, hay que tener en cuenta que, para otro tipo de estrategias o necesidades, los datos internos pueden ser escasos e insuficientes.

Por ello, es conveniente recurrir a fuentes externas donde encontraremos información diversa y segmentada según nuestras necesidades.

Algunas de las fuentes que podemos consultar son: INE, ESRI, SABI o cualquier fuente de empresa privada.

Según el estudio que estemos realizando, quizá nos interesen los resultados arrojados por las encuestas de los padrones municipales, EPF (encuesta continua de presupuestos familiares) sobre gastos de consumo o EPA (encuesta de población activa) sobre mercado laboral.

Beneficios del geomarketing

Identificación de clientes, actuales y potenciales

Si aplicamos las técnicas de geomarketing a nuestra estrategia, podremos dar respuesta a preguntas como cuál es su nivel socio-económico.

Este tipo de cuestiones son básicas para productos o servicios con nichos de mercado muy concretos.

Si nuestro negocio se dirige al mercado de lujo, nos interesará saber dónde se encuentran nuestros potenciales clientes y no lazar la campaña a zonas residenciales de clase media, por ejemplo.

Identificación de la competencia

Con esta técnica podremos estudiar más de cerca a nuestra competencia.

Cuánta oferta existe similar en la zona en la que nos queremos ubicar por primera vez es un identificar muy valorado por personas que están a punto de arrancar con su negocio.

Conocer la geografía en la que me situaré

Aunque pueda parecer de Perogrullo, conocer la situación geográfica de tu zona es clave.

Es conveniente identificar todas las barreras geográficas que nos podamos encontrar.

Que la zona esté bien comunicada con otras regiones y/o países, según nuestro modelo de negocio, puede ser uno de los factores más importantes para tener éxito o por el contrario, fracasar.

Después de este análisis, deberás de ser capaz a responderte a ti mismo si la localización hacia la que dirigirás tu campaña es la más adecuada para tu negocio.

Optimización de la inversión

No hay que olvidar que toda acción de marketing conlleva una inversión de mayor o menor envergadura.

Sea como sea, nuestra meta debería ser que esta sea lo más rentable posible. Por ello, es tan importante aplicar las técnicas del geomarketing antes de nada.

Nos aportarán, como ya hemos dicho anteriormente, un mayor conocimiento del mercado y nos permitirán segmentar en función de nuestras necesidades y de nuestros objetivos.