¿Tiene tanta importancia redactar un título de email perfecto? La respuesta es obvia, sí la tiene. De hecho, a la par que vamos a ver los pasos a seguir para lograrlo, iremos viendo también la razón de su importancia y qué beneficios aporta cada uno de ellos.

cómo redactar un título de email perfecto

No es la primera vez que hablamos del email marketing en nuestra web y no será la última, ya que en nuestra consultoría de marketing somos muy conscientes de la validez de esta herramienta para atraer clientes y, sobre todo, para cerrar ventas.

En otros artículos hemos detallado ya cuáles son los beneficios del email en marketing y cuáles, las posibles estrategias a seguir para alcanzar los objetivos. También hemos hablado de los diferentes tipos de campañas de email marketing que podemos desplegar de acuerdo con la estrategia que en un momento dado esté llevando a cabo nuestra empresa o negocio.

Aspectos a considerar para redactar un título de email perfecto [Infografía]

Lo primero que vemos cuando recibimos un email es el título de éste. Es el momento de atraer la atención del receptor del mensaje para que, en primera instancia, se decida a abrir el email y leerlo.

¿Cuántos emails terminan en la papelera sin ni siquiera haber sido abiertos? El título del mensaje es, por lo tanto, uno de los elementos del email marketing que no debemos descuidar en nuestras campañas.

¿Cómo podemos incrementar el número de mails abiertos en nuestras campañas? En la infografía tienes los pasos a seguir.

Infografía: pasos para redactar un título de email perfecto

 

Repasamos los aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de redactar un título de mail perfecto para incrementar la tasa de apertura de los mensajes y llegar a la mente de nuestros suscriptores y potenciales clientes.

  1. Un título de email perfecto no debe tener más de 50 caracteres.
  2. Lanza un mensaje claro y sencillo.
  3. Sé específico: ¿Qué ofreces exactamente? No te vayas por las ramas.
  4. Crea sentido de urgencia. Fija plazos y déjalos ver desde el primer instante.
  5. Personaliza el título con el nombre del usuario.
  6. Incluye un toque de acción y menciona qué beneficio tendrá el usuario.
  7. Personaliza tu oferta para que vaya acorde con las preferencias del cliente.
  8. Haz pruebas de títulos y ve probando las diferentes variables de una en una.
  9. No lo olvides: las personas se suscriben a newsletters para obtener cupones, descuentos y ofertas especiales. Aprovecha la ocasión siempre que en la empresa haya campañas activas o crea acciones específicas para los miembros de tu lista.
  10. Emplea números: funcionan bien porque prometen un valor medible y es una forma sencilla de leer los mensajes (o de escanear el contenido del los mismos).
  11. Enfócate en un problema particular de tus clientes (y deja claro lo que tu producto o empresa puede hacer para resolverlo, o al menos, qué tiene la llave para que así sea).
  12. Si ofreces contenido exclusivo como parte de la estrategia de marketing de tu empresa [vídeo, webinar, ebook…], escríbelo entre corchetes. Harás que se diferencie del título y sea más visual.
  13. Añade la palabra “gratis” o “gratuito” en el título del email siempre que ofrezcas un contenido adicional que se pueda descargar online o a través de alguna acción determinada. Incrementará la tasa de apertura en un 10%.
  14. Haz preguntas: puede invitar al lector a interactuar con tu mensaje. Será más difícil que te olvide. Estarás en la mente de tu consumido un poco más de tiempo.
  15. Emplea el humor, la provocación o la ironía si la ocasión y el contenido del mensaje lo merecen. No sientas temor a sorprender a tus suscriptores. Una vez más, lograrás estar en la mente de tu consumidor y dejar huella.
  16. No olvides comprobar cómo se ven el título y el mensaje en dispositivos móviles. Piensa que la mayor parte de los usuarios tiene su primera toma de contacto, incluso leen el email a través del teléfono.

Redactar un título de email perfecto es fundamental para llamar la atención del receptor del mismo y lograr que tu mensaje no termine en la papelera o sepultado entre otros muchos. Haz que si no puede dedicarle tiempo a su lectura al verlo, que al menos quiera marcarlo, y dejarlo estrellado en su bandeja de entrada para volver a él y leerlo con más atención.