En nuestro día a día en la agencia de marketing online tratamos con clientes de sectores varios con diferentes intereses, objetivos y necesidades en el mundo online.

En algunos casos, proponemos a esos clientes que sean ellos mismos quienes redacten contenido para su blog corporativo o la sección de noticias de su web, dado el conocimiento que tienen sobre su nicho de mercado.

Y es ahí donde tenemos que explicarles cómo redactar y escribir textos para la web. Así nos aseguramos de que el tiempo invertido en la redacción no sea papel mojado.

Lo primero que hay que saber es que cuando redactamos contenido para publicar en la página web de nuestra empresa o negocio, tenemos que tener en cuenta dos cosas:

✅  Por un lado, queremos que los usuarios que llegan a nuestra casa virtual se queden a leer e informarse sobre lo que ofrecemos. Es decir, escribimos para personas.

✅ Por otro, queremos que los buscadores, Google en concreto, reconozca el contenido de nuestros textos para que pueda ofrecerlo a los usuarios cuando hagan búsquedas en la red. Y queremos que nuestro contenido salga en las primeras posiciones de los resultados de búsqueda para tener más opciones de que hagan clic en nuestro enlace. Por lo tanto, también escribimos para Google.

Cómo escribir textos para la web

Cómo escribir textos para las personas

Hoy en día la mayoría de los usuarios utilizan dispositivos móviles (teléfonos, tablets) para navegar por internet. Y lo usual es que no siempre leamos los contenidos de pe a pa, salvo que enganchen o el interés por el mismo sea muy alto en ese momento.

Lo que solemos hacer normalmente es escanear los contenidos con la vista. No podemos olvidar que al leer en pantallas pequeñas, la velocidad de lectura es menor y la atención se dispersa.

Ello hace necesario dar formato a los textos para guiar y facilitar la lectura al usuario. Así también podemos dirigirlo hacia donde nosotros queremos, si el texto tiene un objetivo claro y concreto. Esto suele darse en páginas de aterrizaje como, por ejemplo, páginas para darse de alta en una newsletter o páginas destinadas a convertir una visita en un cliente (venta).

Los párrafos largos asustan. Escribe mejor, párrafos cortos, de 2 ó 3 líneas; son más fáciles de comprender. Para la web es suficiente.

Destaca en negrita la idea principal (una palabra o dos son suficientes). Dirigirá la atención del lector, que sabrá de qué trata esa parte del contenido que está consumiendo. Ello también servirá para Google. Aunque no es imprescindible hacerlo en todos los párrafos.

Si todo está destacado, nada destacará en realidad.

Utiliza subtítulos de diferentes niveles. Servirá de esquema que orientará visualmente al usuario sobre lo que viene a continuación.

Revisa la ortografía y la redacción de los textos. Sobran las explicaciones a este punto. Solo añadir que Google también lo tiene en cuenta.

Redacta los textos pensando en tu público. Imagina a una persona y escribe para él o ella. Así lograrás ser natural en la redacción del texto, trate éste del tema que trate. Ello te acercará al lector. Será más fácil engancharlo.

Cómo escribir textos para Google

Los buscadores en general, y Google en concreto, rastrean las urls de los sitios web. En función de diferentes parámetros, saben de qué se está tratando en esa url.

Cada una de las urls de nuestra web debe estar optimizada para posicionar una palabra clave o grupo de palabras de interés para nuestro negocio y sector de actividad.

Cuando se trata de un sitio web, éste es un trabajo previo que se debe hacer para tener claro qué palabra clave queremos posicionar, que url llevará, cuál será el título H1, los subtítulos H2, H3, H4…

Lo que voy a exponer a continuación sirve para cada una de estas páginas estáticas, por decirlo de algún modo, y para las nuevas publicaciones en la sección de Noticias de nuestra web o en el Blog Corporativo.

Google tiene que saber de qué va esa url y eso se lo tenemos que indicar no sólo en el texto, sino también en la propia url, en los títulos y a lo largo del contenido. Los buscadores leen las etiquetas html que dan formato al texto (títulos, subtítulos, negritas, …) y se quedan con ese contenido.

La palabra clave (o grupo de palabras) tiene que figurar:

✔️ En la url.

✔️ En el título del texto = etiqueta H1.

✔️ En el primer párrafo del texto.

✔️ En alguno de los subtítulos del texto (si procede, no debe ser encajado de forma poco natural) = etiquetas H2, H3, H4 y así sucesivamente. Hay que mantener este orden y, salvo que el texto sea muy largo, la mayor parte de las veces no será necesario pasar del H3.

✔️ A lo largo del texto en diferentes posiciones. No conviene pasarse colocándola a diestro y siniestro sin ton ni son.

✔️ Es importante usar sinónimos.

✔️ Destaca en negrita lo más señalado, palabras clave y sinónimos.

✔️ En la meta descripción del texto (se trata de una breve descripción que, aunque no posiciona propiamente, sí sale en los resultados de búsqueda y es fundamental para enganchar al usuario).

Lo lógico y natural es que si redactas un texto sobre un tema determinado, lo hagas sin pensar en Google para que la lectura del mismo sea fresca y ligera.

No obstante, no está de más saber cómo lee Google el contenido de texto de una web para que al finalizar de redactarlo, lo repases y lo retoques un poco si es necesario. Después de todo, queremos salir en los resultados de búsqueda orgánica, ¿verdad?

Para terminar, un consejo. Si alguna vez, cuando estés escribiendo un texto para la web tienes dudas entre usuario o Google, opta por el usuario. Sin lugar a dudas.