En anteriores artículos, ya hemos dado alguna pincelada sobre cómo escoger el nombre de nuestra marca. Para conseguir esto, se usa el Naming.

Es posible que a todos nosotros nos suene más el término Branding, pues se atribuye este nombre al proceso en el que se construye la marca de una empresa. Es decir, se desarrolla la identidad corporativa para “lanzar” nuestra empresa al mercado y lograr que ésta se posicione en el mismo, llegando a ser referente de todo el público objetivo.

Para ello, es imprescindible tener un buen plan de marketing y comunicación.

Todo esto está muy bien pero no es suficiente. Es necesario trabajar en la elección de nuestro nombre de marca. A todas las técnicas empleadas para tal fin se las denomina Naming.

Qué es el Naming

La palabra Naming proviene del inglés, siendo su traducción denominación o nombramiento. Se trata del primer paso que se debe de hacer para dotar de significado a nuestra marca. Puede parecer algo sencillo y puramente simbólico, pero la importancia de hacer bien este trabajo es muy elevada.

El nombre de nuestra marca será la primera impresión que tengan de nuestro negocio todas las personas, por lo que es imprescindible trasmitir bien todos los valores que nos hayamos propuesto en un principio.

En primer lugar, hay que tener claro que el nombre que elijamos ha de ser claro y conciso, con facilidad para su pronunciación y escritura y que resulte atractivo para la persona que lo escucha.

Proceso de Naming

Si estás pensando en llevar a cabo tú mismo este laborioso proceso, éstos son los principales pasos que deberás seguir según nuestro criterio.

✅ Ármate de paciencia, pues esta tarea te llevará bastante tiempo. No es algo sencillo ni rápido.

✅ Coge papel y boli y dedica el tiempo que necesites para describir a la perfección tu negocio. Deberás saber a qué te dedicas y quién es tu competencia, principalmente. Para completar esta parte, ¿por qué no usar la tan conocida regla de las 5W? ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Quién?, ¿Dónde?, ¿Por qué o para qué? Siempre dirigiendo estas preguntas a los dos pilares principales, tu negocio y tu competencia.

✅ Como dijimos al principio, nuestro nombre de marca deberá de trasmitir todos los valores que hayamos pensado en un primer momento. Pues bien, ahora es el momento de decidir qué es lo que queremos que nuestro nombre diga de nosotros.

✅ Un poco de brainstorming puede ser la clave del éxito. En función a toda la información que hayas recogido hasta ahora, dedica otra parte importante de tiempo a escribir todos los nombres que se te ocurran.

Para que esta parte del proceso esté más completa, sería interesante que contrastases tus resultados con otras personas del equipo y que ellos mismos aporten ideas al futuro nombre de vuestra marca.

Nadie mejor que vosotros conocerá el sentido de vuestro negocio. Es por eso, que todas las ideas y sugerencias han de ser bien recibidas. En este momento, cuantas más ideas se tengan mejor, pues a continuación, deberemos de seleccionar las que más no hayan gustado.

✅ Una vez tenemos una pequeña selección, comprobaremos que los nombres elegidos no están registrados.

✅ Además, no solo nos interesa saber si los posibles nombres están registrados o no. Es muy importante averiguar si los dominios para el nombre seleccionado están disponibles.

Herramientas para el Naming

Algunas de las herramientas más útiles para este proceso son los diccionarios. Consultando las palabras claves de nuestro negocio en ellos, podremos obtener información sobre el significado, el origen etimológico, sinónimos, etc. de las mismas.

En internet existen infinidad de diccionarios. Desde los más clásicos como el de la Real Academia Española, a diccionarios más extravagantes como Rimador, que nos devuelve rimas para nuestras palabras clave.

Si queremos buscar nombres en otro idioma, podremos usar Wordsafety, que nos pronunciará la palabra introducida en el idioma seleccionado. En esta misma línea, otro diccionario interesante es el Urbandictionary que nos indicará si la palabra elegida tiene connotaciones negativas en otro idioma.

Además de los diccionarios, podremos consultar otras páginas que nos darán información sobre la disponibilidad de dominios. Estos resultados también nos resultarán útiles para la labor que tenemos entre manos.

Consejos para elegir el nombre de tu marca

Cómo agencia de marketing con cierta experiencia en el Branding, hemos elaborado esta pequeña lista con algunos consejos que a la hora de elegir tú nombre de marca podrían serte de gran utilidad. Tu nombre debería cumplir alguno de estos aspectos, sino todos:

✅ Debe de ser un nombre nuevo, único y diferente a todo lo existente. La lucha por la diferenciación debe de empezar desde el primer momento. Tu nombre tiene que evocar a la diferenciación y novedad.

✅ El nombre deberá de ser sugerente. Con él, cualquier persona que lo escuche deberá de pensar en lo que queremos que nuestro nombre sugiera.

✅ Sería interesante, que tuviese flexibilidad. Es decir, que se pueda extender a otros sectores o categorías, pues aunque empecemos nuestro negocio enfocados a un sector, nunca sabremos qué nos deparará el futuro. Si nuestro nombre es demasiado explícito y poco flexible no podremos aprovecharlo para otras categorías.

✅ Fácil de pronunciar, leer y escribir. Independientemente del país en el que vayamos a operar, nuestro nombre debería de tener facilidad para ser pronunciado y escrito. Si no es así, dificultaremos que las personas que lo escuchen lo retengan y relacionen con nuestra actividad.

✅ Como ya hemos mencionado, tendremos que vigilar que tanto su registro como los posibles dominios estén disponibles para nosotros. Si elegimos un nombre que no podremos utilizar en nuestro dominio, las labores de posicionamiento se verán afectadas negativamente.

✅ En relación al punto anterior, siguiendo en la línea del posicionamiento, es aconsejable que el nombre sea corto. De esta manera, las personas lo recordarán con mayor facilidad y además, el dominio también será breve. Esto favorece al posicionamiento, especialmente en redes sociales como Twitter donde los caracteres disponibles para escribir son limitados.

✅ También tendremos que evitar connotaciones y/o asociaciones negativas. El nombre no deberá de sugerir nada negativo.

✅ Muchas empresas tienen un cierto bagaje con historias aprovechables para la creación del nombre. Si la tuya es una de ellas, no lo dudes y aprovecha esa oportunidad. No encontrará nada más adecuado para tu negocio que la propia historia del mismo.

El fin último de este laborioso e importantísimo trabajo de naming es que cualquier persona ajena a nuestro negocio identifique rápidamente nuestro producto/servicio con tan solo escuchar nuestro nombre de marca.

Asimismo, si hemos realizado bien esta tarea, podríamos ser capaces de que nuestro público aprecie nuestras características más diferenciadoras de cara a nuestra competencia.

Al final, no hay que olvidar que compramos marcas porque nos hacen sentir especiales, no productos sin valor ni personalidad.