Cuando una empresa o institución inicia su actividad en medios sociales, todo apoyo es bienvenido. Y para ello, nada mejor que los propios empleados para ser embajadores de marca en sus redes sociales.

No se puede obligar a los empleados de una empresa a mantener actividad en su cuenta de Facebook, Twitter o LinkedIn y menos aún a que dicha actividad esté orientada a promover los servicios que la empresa presta. Pero sí es bueno promover la implicación de los trabajadores en la promoción de los servicios prestados.

En muchas ocasiones, las empresas invierten recursos en marketing y publicidad sin tener en cuenta que sus propios empleados tienen el potencial de convertirse en los mejores embajadores de su marca, de sus valores, en promotores de sus productos o servicios.

Si las empresas, grandes y pequeñas, ya han comprendido que la presencia activa y enfocada en medios sociales es fundamental para promocionar los productos ofertados y los servicios prestados, ¿por qué obviar que la mayoría de sus empleados son probablemente activos digitalmente?

No obstante, ello mismo puede suponer un quebradero de cabeza para los responsables de comunicación de la marca ya que dicha actividad debe estar en consonancia con el plan y objetivos que la empresa o institución persiga con su actividad en medios sociales.

Es por ello fundamental que exista una buena comunicación interna. Los empleados deben estar informados sobre el uso corporativo de los medios sociales elegidos: para qué y cómo se va a desarrollar esa actividad. De este modo, será más sencillo implicar a los trabajadores en la labor de promoción de los servicios o productos y lograr que sean buenos embajadores de tu marca.

¿Qué gana una empresa con empleados como embajadores de marca?

Partiendo de la base de que la marca ya cuenta con un plan de comunicación con objetivos y estrategia definidos, ¿quién mejor que un empleado orgulloso de su empresa para recomendar y compartir las publicaciones de la empresa en sus medios sociales entre su red de contactos?

Credibilidad

En este momento en que los testimonios de clientes y usuarios son uno de los mayores atractivos para lograr nuevos clientes, que éstos vean que la propia plantilla de la empresa promociona con orgullo e interés el producto o servicio prestado supone un refuerzo positivo que afianza a la marca y sus valores.

“El contenido compartido por los empleados consigue 8 veces más fidelidad y credibilidad que el contenido compartido por la propia marca” (Social Media Today)

Según datos del barómetro Edelman Trust, un 41% piensa que los empleados son la fuente de información más creíble cuando hablan de su empresa, siendo los empleados ‘rasos’ quienes generan mayor credibilidad que los de mayor rango, como jefes de equipo o directivos.

Imagen de empresa innovadora

La plantilla puede ayudar a que la empresa o institución se convierta en un referente innovador en su sector, entre otras cosas, precisamente por lograr que sus propios empleados promuevan los valores de la misma en sus medios sociales.

Una empresa que, además de tener presencia corporativa activa en medios sociales, cuente con su plantilla como altavoz de sus valores es una empresa que tiene en cuenta que la sociedad está conectada: clientes, usuarios, empleados, empresa…

Humaniza la marca

Independientemente de si el público objetivo de la marca y los seguidores son otras marcas, no podemos olvidar, citando a Chris Brogan que “Hay un ser humano detrás de cada tweet, blog y correo electrónico”.

Por ello es importante tener siempre presente que los medios sociales son herramientas para conectar con personas. Si los trabajadores de la empresa son los mejores embajadores de tu marca en internet, estarás humanizando tu marca y tu negocio.

Muchas veces el fracaso de la estrategia digital de una empresa o institución en medios sociales se debe a una comunicación demasiado formal, un tipo de comunicación que provoca el rechazo de las personas en este medio.

¿Por dónde empezar para convertir a los empleados en embajadores de tu marca en internet?

Como decía al comienzo, no se puede obligar a los trabajadores a utilizar sus redes sociales personales en pro de la empresa. Se trata de incentivar un uso más profesional de sus medios y su red de contactos desde la motivación y la implicación de los empleados en la cultura y valores de la empresa.

Recuerda que es fundamental que exista un buen plan de comunicación interna, en el que además de objetivos, se facilite el acceso a la información publicada o bien, se notifique la existencia de nuevos contenidos esperando para ser difundidos.

Se debe empezar poco a poco. Los jefes, directivos o mando intermedios de la empresa deben ser los primeros en dar ejemplo compartiendo contenidos corporativos y del sector en sus medios sociales. Y después, conviene identificar a los trabajadores más motivados.

No se puede pretender que todos los trabajadores se involucren por igual en esta tarea: no tienen por qué tener el mismo interés ni las mismas habilidades en el uso de las diferentes herramientas sociales.

La empresa puede ofrecer formación específica a los trabajadores interesados en convertirse en embajadores de la marca de manera que puedan crearse sinergias con el equipo de Social Media.

La formación puede estar encaminada a mostrar a los empleados cómo emplear los medios sociales de manera diferenciada para uso personal y para uso profesional. Por ejemplo, son muchas las personas que desconocen que pueden segmentar los contenidos que publican en Facebook.

Los perfiles corporativos de la marca deben interactuar con las cuentas de los empleados comprometidos con ésta en redes sociales como Twitter o Instagram (Facebook o LinkedIn no lo ponen tan fácil), agradeciendo retuits, comentando imágenes, poniendo “me gusta” en publicaciones…

Si eres una empresa, nos encantará que nos dejes en un comentario cómo habéis logrado convertir a vuestros trabajadores en embajadores de marca en sus medios sociales. Y si eres un embajador de marca en tu empresa, te animamos a dejar un comentario con tu experiencia.