Imagina que acudes al cine y una vez que se inicia la proyección te das cuenta que la película que están pasando no es la que ni tú ni ninguna de las personas que te acompañan en la sala habíais elegido. Eso es lo que ha ocurrido recientemente en un cine de Tel Aviv. Tras la sorpresa inicial se producen algunas protestas y hasta quien está apunto de irse.

En realidad se trataba de una acción de marketing para concienciar sobre la desorientación y confusión con la que tienen que convivir todos los días los enfermos de alzehimer. Al igual que esta excelente pieza de creatividad ha sido un éxito, espero que el tratamiento de la enfermedad también lo sea en un futuro próximo.